Irlanda se interesa por las medidas adoptadas en el Mar Menor para recuperar el lago, Lady’s Island Lake

El catedrático de Ecología de la UMU, Ángel Pérez Ruzafa, informó a los investigadores irlandeses sobre iniciativas de desnitrificación de agua.

Miles de anguilas, lubinas y salmonetes aparecieron muertos en Lady’s Island Lake, en agosto de 2003. La prensa local, como The Irish Times, informaba de que las pruebas realizadas revelaron como causas: la proliferación de algas y la bajada a la mitad del nivel de oxígeno del agua. El relato de aquel episodio de mortandad masiva de peces es similar a lo que viene ocurriendo en el Mar Menor y en Irlanda son tan conscientes de ello que han invitado a un miembro del Comité de Seguimiento del Mar Menor, un órgano creado por el Gobierno de Murcia, para conocer las iniciativas que se llevan a cabo en suelo murciano y extrapolarlas a la recuperación de la laguna costera irlandesa.

Reformas Murcia

El emisario que se ha desplazado al condado irlandés de Wexford -del 22 al 25 de marzo- ha sido una eminencia en lagunas costeras: Ángel Pérez Ruzafa, catedrático de Ecología de la Universidad de Murcia. «Lady’s Island es más pequeña que el Mar Menor, pero es la laguna costera más grande de Irlanda», apunta el catedrático Pérez Ruzafa, como dato de interés.

Este miembro del Comité de Seguimiento del Mar Menor fue uno de los dos únicos expertos externos, junto a otro llegado de Francia, que recibieron una invitación para desplazarse a tierras irlandesas para aportar sus conocimientos al Proyecto Clear. El objetivo de esta iniciativa es investigar las presiones que hay detrás de la contaminación del agua, la modificación hidrológica en la ecología lagunar y sus posibilidades de recuperación mediante técnicas de restauración.

La invitación de Pérez Ruzafa a este ‘workshop’ internacional es el resultado de los enormes conocimientos que atesora este catedrático, nacido cerca de la estación de Zaraiche (Murcia, 1958), que disfrutó en su infancia del litoral marmenorense en la casa de sus abuelos en Los Urrutias y que en su etapa universitaria tenía tan claro que quería hacer su tesis doctoral sobre la laguna murciana, que en cuarto de carrera hizo las maletas para instalarse en las islas Canarias para estudiar Biología Marina. «Mi padre me inculcó la importancia de trabajar por el Mar Menor».

¿Qué aspectos tienen en común las crisis ambientales del Mar Menor y Lady’s Island Lake?

Ángel Pérez Ruzafa: Son lagunas someras, con mucha propensión a la eutrofización, con el nivel freático muy alto, con entradas continuas de agua dulce. La agricultura en Irlanda llega hasta la misma orilla y todo eso hace que tenga crisis distróficas y de hipoxia, con mortandades de peces. El Mar Menor está teniendo crisis de hipoxia por el exceso de producción primaria y el fitoplancton acumulado en las capas profundas, consumiendo oxígeno.

Otro paralelismo entre la laguna irlandesa y la murciana: las figuras de protección de ambos espacios no han frenado su degradación en el siglo XXI por factores externos, como la agricultura y la ganadería. Lady’s Island Lake tenía aguas claras, una vegetación bentónica, a base de praderas de ruppia y carófitas, pero en la actualidad es uno de los ecosistemas más eutróficos de Irlanda, con proliferación de fitoplancton [microalgas], pérdida de transparencia y especies. En suma: el espejo del Mar Menor.

¿En qué consistió ese ‘workshop’ internacional al que fue invitado como único experto español?

Ángel Pérez Ruzafa: La reunión fue a pie de agua. Después, hicimos una excursión por el perímetro de Lady’s Island y fuimos a la barra de arena de 1.000 metros, que separa la laguna del mar, para ver los riachuelos por donde entra el agua dulce a la laguna. Los agricultores, allí, empiezan a cultivar bajo plásticos y hay ganadería extensiva, sobre todo vacas, y empiezan a tener el mismo problema que aquí [en el Mar Menor], con la diferencia de que en Irlanda no riegan porque llueve mucho.

En el trabajo que hicieron los expertos a pie de campo, el catedrático de la UMU pudo comprobar similitudes entre las presiones que sufre la laguna irlandesa y la murciana, a cuenta de la entrada de caudales de agua dulce. El clima lluvioso de Irlanda genera riachuelos que fluyen hacia Lady’s Island, elevando la lámina de agua, al igual que el efecto que generan las ramblas que desaguan en el Mar Menor. En ambos casos, esos arrastres llevan nitratos de la actividad agrícola y ganadera del entorno.

¿Cuáles son las soluciones que se están poniendo en marcha en Murcia para combatir la crisis ambiental del Mar Menor que le interesan a Irlanda para restaurar el estado del agua de Lady’s Island Lake?

Ángel Pérez Ruzafa: Las soluciones estarían en la cuenca de drenaje y pasan por lo mismo que en el Mar Menor. Por eso, les propuse que se pusieran en contacto con los agricultores del Campo de Cartagena para conocer sus técnicas de abonado. También les hablé de la desnitrificación de las aguas mediante compost vegetal y la habilitación de balsas, con virutas de madera, que recojan el agua que baja de manera natural por las escorrentías. Además, les propuse la creación de humedales artificiales, diversificando los riachuelos que van a la laguna, de los que tomarían un ramal para que parte del agua dulce y los nutrientes acaben en esos humedales.

En la práctica, el catedrático propuso a los expertos irlandeses que imiten el proyecto de balsas de desnitrificación, mediante biorreactores, de la Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente de Murcia. Esta iniciativa pionera, contempla la construcción en el término municipal de Los Alcázares, de 15 balsas que se colmatarán de astillas de madera y que se llenarán de agua procedente de la Rambla del Albujón y del Canal de Drenaje D-7.

En el caudal del Albujón y el D-7 confluyen desde escorrentías, a filtraciones de agua de riego del sector agrícola cargadas de nitratos y fosfatos, incluso aguas grises de duchas, bañeras y lavamanos de urbanizaciones próximas al litoral marmenorense. Para recoger esa agua que circula por la cuenca vertiente habilitarán colectores, arquetas y dos puntos de captación donde están los focos que vierten al Mar Menor: la Rambla del Albujón y el Canal de Drenaje D-7.

Una estación de bombeo se ocupará de derivar e impulsar ese flujo de agua cargada de nitratos hasta los terrenos donde estarán los biorreactores y las balsas. Ese caudal será embalsado, para someterse de 12 a 24 horas a una desnitrificación con las astillas, eliminando entre el 70% y el 80% de su concentración en nitratos.

«Son soluciones complementarias para dar estabilidad al sistema y tener una buena gestión del agua», argumenta Pérez Ruzafa. Y de ellas tomaron nota los expertos de Irlanda, ya que ese espacio irlandés también comparte otro punto en común con el litoral marmenorense: hay zonas residenciales y hay movimiento de turismo. «Tiene una pequeña basílica a la que peregrina la gente porque hay una leyenda extendida de que allí se apareció la virgen».

¿Qué calidad tienen las aguas de Lady’s Island?

Ángel Pérez Ruzafa: Tienen mucha concentración de clorofila y de nitratos. Sus niveles están por encima del Mar Menor.

Después de haber visitado una laguna eutrofizada en Irlanda y ya de vuelta a la realidad de tierras murcianas: ¿Qué pronóstico tiene para el Mar Menor?

Ángel Pérez Ruzafa: Tenemos todos los boletos comprados para una nueva anoxia. No se ha hecho nada para que no entre agua con nutrientes y ahí habría que señalar a los que impiden que se rebaje el nivel freático. Impidiendo que se baje el nivel freático, están entrando más nutrientes y agua dulce que en la crisis de 2016.

¿Cuánto debería rebajarse el nivel freático?

Ángel Pérez Ruzafa: Esas cosas hay que hablarlas con los hidrogeólogos, pero basta con bajarlo un metro o dos, con respecto al nivel del mar, en la orilla, porque el resto del fondo del Mar Menor es impermeable. Hay una infraestructura para bajar el nivel freático: existen más de mil pozos legales en el Campo de Cartagena, dedicados a sacar agua para la actividad agrícola, y lo único que hay que hacer es ponerlos a bombear, en red, con todos los controles necesarios.

La agricultura tiene que estar regulada porque todo lo que prolifera en exceso se convierte en un cáncer y eso nadie lo quiere, pero el crecimiento también es necesario y hay que buscar el equilibrio. La agricultura es una sector primario y con la guerra de Ucrania estamos aprendiendo que no debemos depender del exterior. La agricultura bien gestionada, con todas las regulaciones de uso, con todas las estrategias de tipo de cultivo, con sistemas de riego y abonado, y con la colocación de setos, la agricultura puede pasar a ser parte de la solución del Mar Menor porque es la única capaz de rebajar el nivel freático y en cada parcela hay una desalobradora.

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Fuente: elespanol.com