El drenaje de tuberías de la desaladora de San Pedro provocó ayer que brotaran decenas de chorros de burbujas.

Los bañistas de la zona de El Mojón, en el límite entre las provincias de Murcia y Alicante, no daban crédito a primera hora de la mañana de ayer cuando comenzaron a ver cómo el agua del mar comenzaba a burbujear como si se tratara de un enorme ‘jacuzzi’. En un primer momento cundió una cierta alarma entre los veraneantes, que se preguntaban a qué podía deberse la irrupción de constantes chorros de gas, que surgían en forma de burbujas entre las rocas más próximas a la costa y de la arena del fondo de la playa. A esa alarma contribuía el hecho de ignorar la composición de esos gases y si podía entrañar algún tipo de riesgo para la salud.

No resultó mucho más tranquilizador que al cabo de unos minutos hicieran acto de presencia en la zona algunos operarios y técnicos que observaban la evolución de las emanaciones y que, si eran interpelados por algún bañista, eludían ofrecer explicaciones sobre tan misterioso fenómeno.


El enigma quedó resuelto a media mañana, cuando fuentes de la Mancomunidad de Canales del Taibilla, de la que depende la desalinizadora de San Pedro del Pinatar, aclaró que los chorros de burbujas eran consecuencia de un proceso de drenaje de tuberías de esa planta, que se debe acometer al menos dos veces al cabo del año.

En concreto, confirmaron que se estaba procediendo a limpiar los sistemas de captación de agua marina de dicha desalinizadora, donde se va acumulando el aire hasta que se hace necesario realizar una purga. Durante la operación, la salida de esos gases por varios puntos de la costa se convierte en una fuente de burbujas, al modo de un ‘jacuzzi’. Las mismas fuentes recalcaron que se trata de aire limpio y totalmente inocuo para la salud, aunque admitieron que, quizá, el error radicó en haber realizado la limpieza en plena campaña de verano y sin haber advertido previamente a los bañistas de lo que iba a ocurrir.